Don Quijote y la Bella Durmiente

Esta es la historia de un caballero chiflado en la que se encontrara a su supuesta princesa. Don Quijote estaba dando estaba en una batalla, en la que combatía con los gigantes, eran grandes molinos. Luego fue en busca de aliados, entonces fue cuando vio una gran torre toda abandonada. Él decidió ir a mirar que era lo que podía haber allí.

-Yo como gran caballero que soy subiré para ver qué es lo que hay aquí.

Por la parte trasera de la torre, había una puertecilla por la que entró en la torre. Cuando estuvo dentro, empezó a subir escaleras y más escaleras parecía que no se tenían fin. Al llegar a riba vio una dama tumbada en la cama, parecía que estuviese muerta. Tras estar encandilado por la belleza de la dama que yacía en su lecho, el caballero no pudo contener las ganas de besar tal doncella. Tras un primer intento, aquella dama pareció estremecerse. Al notarlo el caballero volvió a insistir en besar a la dama.

-¡Al fin se despertó¡

-¿Qué me ha pasado? ¿Quién es usted? -interroga la doncella.

-Desconozco el porqué de su desfallecer. Seguro que han sido esos grandes gigantes malvados, que la querían tener presa. Soy Don Quijote, pero todos me reconocen como el caballero chiflado. Si usted me lo permite seré su caballero, la defenderé de todo mal yo y me fiel amigo y escudero Sancho Panza.

-Será todo un honor conocer a ese tal Sancho Panza.

-Y usted bella dama ¿quién es?

-Soy Aurora.

Y los dos se fueron montados en el escuálido “Rocinante” caballo de Quijote, a conocer a Sancho Panza. Al llegar donde él estaba, Quijote hizo que la bella dama esperara fuera.

-Sancho, ¿a que no sabes con quién me encontrado hoy?

-No sé, ¿con algún otro gigante?

-No, con algo mucho mejor. Una bella dama.

Sancho le siguió la corriente, pero él no se lo creyó, porque el sabía cómo era Don Quijote, pues conocía sus alucinaciones.

-¿Ah sí? ¿Y quién esa bella dama?

-Se llama Aurora, una bella durmiente. La encontré en una torre que había en el centro del bosque.

-¿Y cómo es?

-Es una dama muy bonita, con ojos claros, cabello rubio y larga melena, muy agradable…

-¿Y tendré el honor de conocerla?

-Evidentemente Sancho. Ya que la tendremos que defender de los gigantes, hasta llegar a su hogar.

Don Quijote fue a buscar a la Bella Durmiente.

-Esta es la bella dama de la que te hablé antes.

Sancho no se creía lo que estaba viendo, por una vez lo que contaba Quijote era real.

-Hola bella dama, yo soy Sancho Panza.

-Encantada de conocerte, yo soy Aurora.

Tras recorrer un largo trayecto, pasaron por una población en la cual sus habitantes, vieron con tal extrañeza. A tal desgarbado caballero con tal bella dama. Después de dejar a la bella dama a buen recaudo, junto a su familia, el caballero se dirigió a explicar a su compañero, Sancho, tenían que volver junto a Dulcinea, su verdadero amor, para explicarle tan gran y valerosa hazaña.

Autor: Carme Cívico

Profesora: Juana Aran

Institut Jaume Huguet – Valls

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>